El mar... qué relajante es quedarse observando el oleaje y contemplar el vaivén de cada ola. Es cierto que cada playa tiene su encanto y ciertamente todas tienen una hermosura que las hace únicas. Algunas playas muestran oleajes salvajes, peligrosas, de esas que te hacen tenerle respeto, otras son suaves, tranquilas, cuya quietud nos invita a pasear sobre ellas con total calma y libertad. Algunas son de aguas cálidas y otras son demasiadas frías... ¡Hay de todos los gustos!
¿Cómo le gusta el mar?
¿Con grandes olas o con oleaje tranquilo?
¿Cálidas o frías?
